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PEQUEÑAS SOCIEDADES

En los deportes de conjunto, los entrenadores reconocen que el primer paso para formar un Equipo es conseguir que, dentro del mismo, se vayan armando pequeñas sociedades. En términos sistémicos, sería algo así como ir dándole espacio de creación y funcionamiento a pequeños subsistemas dentro del sistema mayor.

Armar un Grupo / Equipo, en estos términos es algo así como armar un rompecabezas. Hay que hacer que las piezas encajen, e ir armándolo por sectores, en algunos casos ayuda mucho a la formación integral del mismo. Por eso, los entrenadores suelen darle mucho valor a las “Pequeñas Sociedades”. Las alientan y celebran, pero no siempre ayudan o las propician correctamente, porque algunos suelen caer en el error de suponer que el contenido principal para el nacimiento de esas sociedades está en la compatibilidad técnica o la proximidad en lo táctico, y si bien estos dos ingredientes juegan un papel vital, lo cierto es que para que se generen estas mini sociedades hace falta algo mucho más importante: la Química.
Si, en la formación de las pequeñas sociedades del Equipo debe primar la Química entre sus integrantes, porque sino es imposible pensar en ningún tipo de sociedad.

Armar pequeñas sociedades es materia obligada en el deporte de conjunto, pero algunos DT se olvidan que sin onda no hay sociedad posible. Y la onda o la química, se construyen y trabajan.

¿Qué hacés vos para promover esas Sociedades? ¿Cómo estás ayudando a generar más onda entre los integrantes de tu Equipo?

El Factor Humano es decisivo, ya que solo los grandes profesionales logran anteponer lo funcional (táctico) a la falta de empatía. Muchos entrenadores u observadores suelen caer en el error de pensar que porque “son profesionales” van a poder superar sus diferencias para jugar a favor del equipo, y lo cierto es que son muy pocos los que realmente lo consiguen, por lo que la falta de onda termina siendo una piedra en el zapato.

¿Entonces? Entonces… A poner un poco más el ojo en trabajar sobre las relaciones humanas para generar esa onda, y, por que no, a tratar de generar objetivos o metas que ayuden a que el clima general potencie que las ganas de servirle al Equipo estén siempre por encima de las apetencias personales de sus integrantes. Se puede, no es tan difícil…

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