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MILAGROS INESPERADOS

"En dos entrenamientos no podés hacer mucho ni cambiar la cabeza. La actitud, intensidad y compromiso que tuvieron es mérito exclusivo de los jugadores", dijo en conferencia de prensa un conocido entrenador tras conseguir su primera victoria como DT en su nuevo equipo, nada menos que ante un rival que venía en racha. "Los chicos supieron revertir la situación con buen juego y eso no se logra en dos entrenamientos".
Y si… ¿O no?

Humilde y realista el DT en cuestión, sabe que eso de “escoba nueva barre bien” tiene límites, pero también debe tener claro que también es cierto que en el deporte y en la vida de los grupos tiene algo de asidero.
Si me dan a elegir, yo prefiero poner el foco de observación en un tema clave: el Clima de Trabajo.

Es que el Clima de Trabajo es decisivo para la vida de los Grupos y Equipos. Muchos líderes no le dan toda la atención que el tema merece, y lo cierto es que cuando el Clima se enrarece, la capacidad de Foco y Motivación caen y eso pone en riesgo las posibilidades de tener buenos rendimientos individuales y colectivos. Y ahí, tal vez, podemos encontrar algún punto de contacto con aquello de "escoba nueva barre bien". A veces no es el cambio de Líder, sino el que se produce en la intimidad del grupo respecto a sus propias expectativas y ganas, que en muchos casos se potencian con el cambio de entrenador.

El folclore popular suele hablar de “le hicieron la cama”, al ver que un equipo que venía jugando mal, fundamentalmente sin actitud, en un par de prácticas y de un partido para otro luce transformado. Pero lo cierto es que hay varias razones que van en contra del “hacer la cama” que tanto se escucha cuando pasan estas cosas. Y podemos detenernos en conocidísimos conceptos como “el jugador es lo más noble que tiene el deporte”, “a nadie le gusta perder” o, sin ir más lejos, pensar en lo difícil que puede resultar montar una confabulación en planteles integrados por tantos jugadores con apetencias y realidades distintas.

¿Por qué no buscar una razón más sana y fácil de comprender como darle valor al “Clima de Trabajo”?

El Buen Clima, por otra parte, favorece las relaciones, la comunicación entre los integrantes del grupo y, sobre todo, el Compromiso de los integrantes del Grupo con los intereses del Equipo.

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